Déjame sentir las cabelleras del humo
de la fogata copiosa y distante;
el oleaje caliente que me acaricia las sienes
y me lleva hasta la cuna agreste
de la brisa encendida.
He recorrido paraísos transitorios,
guerras donde los incendios del corazón
arrasaron la aurora de multitudes humanas
y todo fue quietud, torrentes de frío puro,
piras de abandono y desolación.
Estoy cansado de las lejanías.
Quiero despertar en la boca
que ilumina la lenta tarde
hasta volver a ser una nueva tempestad.
Elías Letelier. "Canto de invierno." Trazos: Poesía en movimiento. Ed. Elías Letelier. Ottawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América. 26 de Enero de 2006.